Educación para el desacuerdo
Noviembre 3, 2008
(COMPLETAMENTE INACABADA)
+++ Cada vez estoy más convencida de que la Educación para la Paz debe empezar por ahí. Por la Educación para el Desacuerdo.
Parte de esta convicción procede de mi experiencia como educadora, y otra surge de mi experiencia personal. Este último es el entorno en el que las personas que educamos deberán aplicar lo aprendido, así que debe ser muy tenido en cuenta.
La primera vez que fui consciente de hasta qué punto nuestra carencia de educación pàra el desacuerdo es significativa, fue en el famoso (entiéndase como famoso, por supuesto, “popular entre nuestros cinco o seis amiguetes”) flame sobre religión que comenzó Imperator en su blog, y que se convirtió en el origen de una de mis experiencias de aprendizaje personal más tristes pero productivas de mi vida adulta. Razón por la cual he tenido oportunidad de reflexionar mucho sobre ella.
Bien, a partir de aquel suceso, me dediqué a examinar otros parecidos. Y me sorprendí, cuando empecé a observar otras variables diferentes, lo mucho que el esquema de discusión se parece. Voy a reproducir aquí el que tuvo lugar con el flame de la religión, pero es igualmente aplicable a decenas de debates posteriores en toda clase de medios. Especialmente aplicable a las discusiones por internet, dado que la palabra queda escrita.
No puedo encontrar el enlace original a aquella entrada, que sospecho que ha desaparecido junto con el viejo blog de Imperator en blogger. Pero la cosa venía a ser lo siguiente.
(Imperator, cielo, corrígeme si la memoria me falla).
a) Imperator escribe un post sobre religión en el que declara que las personas religiosas que declaran tener experiencias trascentes, o bien son enfermos mentales, o bien son unos mentirosos.
b) Se producen reacciones en contra de la declaración, que se expresan en los comentarios. Por lo que recuerdo, incluso hay algunas personas a las que les conocemos un compromiso religioso importante que intervienen de la forma más sosegada para decir “Pues mira, te equivocas, pero es una opinión. Espero que tengas la oportunidad de cambiar de idea” (si esta intervención no fue en internet, sí se produjo en la realidad. Es lo malo de carecer de la prueba documental, que algunos detalles se hacen borrosos…).
A la vez, otros comentarios pretenden iniciar un debate sobre el tema que se promete interesante.
c) El debate, efectivamente, se produce. Y se llega a lo que es, en mi opinión, un punto de atasco intelectual. Que es aquel en el que se todos han expuesto sus argumentos, nadie trae a la mesa detalles nuevos y se marea la perdiz cambiando simplemente los términos. Y AHÍ EMPIEZA EL FENÓMENO QUE ME LLAMA LA ATENCIÓN.
La lógica dicta que, en un momento como ese, ambas partes deben aceptar que, o bien alguien aporta un argumnento o dato significativo que propicie un cambio en la discusión, o hasta ahí se ha llegado. Se está en desacuerdo. Ya está.
Pero esto raramente sucede en primera instancia. Antes de eso, se le dan cien vueltas a las palabras, se alude a dificultades semánticas y las “carencias de internet para la comunicación”. Y, en función de la resistencia de los contertulios al desacuerdo, se pueden dar dos situaciones:
a) La discusión se acaba con diversas variantes del “pa ti la perra gorda”. En el mejor de los casos, quedan tan amigos. Esta situación requiere una gran resistencia la tensión que producen las diferencias de opinión, y un auténtico compromiso con la libertad de pensamiento y expresión ajenas. No es nada sencillo, de verdad. Otro desenlace es que los contertulios se cojan el cesto de las chufas y se cabreen entre sí. La tensión, ahí, desaparece. Las opiniones del otro son una mierda, el otro es una mierda. Ya está.
b) (Los de la poda han llegado a la calle y tengo que mover el coche. esto habrá que seguir editándolo más tarde).
Imperator al rescate
El primer post en mi blog (que es respuesta a uno de Athair, que alude a uno del Marino que es el que empezó la historia) es del 9 de junio de 2005, y se llama por alusiones. Cuando importé el blog a WordPress, salvó la entrada y los comentarios. Voilá!
http://imperator.wordpress.com/2005/06/09/por-alusiones-2/#comments
El post de Athair al que yo contesto es este, con el título creencias:
http://aspectwarrior.blogspot.com/2005_06_01_archive.html
A partir de ahí, a pasarlo bien.
Por cierto, maravillosa cosa esto de los blogs. ¿Recuerdas una entrada que hice sobre las putas farmacias de guardia de Alcorcón, allá por el 2004, al poco de venirme a Madrid? Hace unos días un idiota ha dejado un comentario sobre ella
Yo soy un profesional en esto de las discusiones en Internet que no llevan a ninguna parte
La verdad es que es bastante absurdo.
Supongo que es un problema de que da la sensación (estúpidamente) de que si no contestas el último comentario es porque estás de acuerdo. En una cena de Mensa de hace poco, un tío con el que había discutido sobre el liberalismo me dijo “me quedé con ganas de contestar tu último email pero no tenía tiempo”
El caso es que yo no pensé que le hubiera convencido y supuse que no había contestado porque ¿para qué volver a repetir los mismos argumentos? Pero me hace gracia que él se quedara con ganas de hacerlo…. porque es lo que me pasa a mi
De momento, el desarrollo de esta entrada pinta muy interesante. Espero y deseo que lo continúes.