Plataforma_Michel Houellebecq
Agosto 23, 2007
Plataforma es una novela de Michel Houellebecq que nos recomendó la Hereje a Athair y a mí. Desconocía por completo a este escritor, y nadie me había venido a dar la vara acerca de cómo Houellebecq ha revolucionado las letras y el pensamiento modernos gracias a su pluma. Sumamos a eso que a Athair le pareció interesante y ¡voilá! otra prometedora lectura veraniega.
Para empezar, una sinopsis del argumento:
El protagonista, Michel, ha cumplido cuarenta años. Tiene un trabajo estable como funcionario, una buena posición económica y cultural, nulas relaciones familiares y esporádicas e insatisfactorias relaciones sentimentales. Tras recibir la herencia de su padre, decide disfrutar de unas vacaciones en Tailandia. Las relaciones con sus compañeros de trabajo, con los miembros de su grupo durante el viaje, el turismo sexual, el turismo a secas, el amor, el futuro, los conflictos sociales en Francia, la política de las grandes empresas… Todo, a través de los ojos de Michel.
Mi impresión :
Michel lo observa todo, incluso sus propios momentos de felicidad y desgracia, como un viajero astral que hace turismo dentro de su propia vida. El cinismo, ese estar de vuelta de todo, hace que incluso las frecuentes escenas de sexo (concisas, sugerentes, excitantes y sin embargo con cierta carencia de pasión muy apropiada) den la sensación de una vida gris.
A mí los escritores cínicos me aburren con bastante facilidad, porque la pose “yo sí que sé de qué va esto, y no vosotros, pobres lombrices que aun pensáis que la felicidad es posible” me carga. Pero este tipo consigue que su aire de superioridad cansina, bastante petardo, me dibuje un cuadro en el que las pretensiones occidentales de “tiempo libre en el Tercer Mundo”, el deseo de encontrar pareja, los deseos sexuales, queden todos teñidos de ironía. No a través del personaje, que es un tipo mate y sin sentido del humor, sino del autor.
Claro, como no he leído nada más de este señor, me queda por saber si es un cachondo mental que se ríe de los tristes, quejicas y dolientes burgueses europeos, o si el tipo realmente se identifica con el personaje. Apuesto por lo primero de momento, aunque la Hereje nos advirtió de que este es uno de los libros más optimistas de Houellbecq, así que puede que me equivoque
El estilo, directo, simple y poco pretencioso. Se lee en un plis plás.
Una reflexión interesante acerca del libro y el autor puede encontrarse aquí.
Mí pensar que lo mejor ser:
-Cómo Michel identifica a “la mujer de su vida” con mujer que no tiene tonterías en la cama y le gusta el sexo porque sí, no como herramienta de seducción. Sin que necesite más profundidad emocional para querer acostarse con un hombre. Curioso, y ciertamente sensación de estraño dejá vu.
- La descripción del mundillo empresarial de las agencias de viajes y complejos hoteleros. ¿Cómo de bien documentado estará? ¿Será una aproximación realista?
-El sociólogo del comportamiento en la reunión de empresa.
Y mí pensar que lo peor ser:
-El final es muy repentino. No ya para el lector, sino para la propia estructura empresarial, que es lo que me resulta más desconcertante.
En resumen: yo me lo recomendaría a mí misma.
(Lo mismo, más conciso, emblogado)
[...] (Lo mismo pero con más detalle, embrollado) [...]